PACKOCHO

Motero, Rider, Biker, motoviajero o motoaventurero, un poco de todo. Estoy dando la vuelta al mundo por etapas. Después de cada viaje tengo que volver a casa, trabajar, ahorrar y esperar de nuevo a las vacaciones e iniciar un nuevo proyecto. Desde temprana edad comienza mi pasión por las motos. Que yo recuerde, tendría unos 6 años cuando les pedía a mis padres que me comprasen una Montesa Cota 25. Costaba 25.000 pesetas (150 €) de la época. Eran tiempos difíciles y no pudo ser ese sueño, por lo que tuve que esperar años para poder comprar una moto de segunda mano. Este blog no pretende sentar cátedra en ningún aspecto, ni de motos ni de viajes, ni nada parecido. Tan solo pretende contar unas pocas historias que le pasan o han pasado al que lo escribe.

He tenido la suerte de recorrer carreteras míticas en moto como: "Trollstigen" y "Atlantic Ocean Road" en Noruega, "Route 66", "US-1", Los Cayos y Florida y los National Parks de Utah y Arizona en Estados Unidos (USA), el "Vietcong" y la "Ruta Colonial 4" de Vietnam, llegar hasta "Norkdkapp" (Cabo Norte) atravesando un montón de países europeos. Además de, Costa Rica, Nicaragua, Cuba, Colombia, Córcega, Grecia, Portugal, Marruecos, la Ruta 40 en Argentina e incluso la Mae Hong Son Loop y Kho Larn en Thailandia.

Sobre 4 ruedas he podido disfrutar de la "Atlantic Ocean Road", Philip Island y el "Australian Desert" en Australia, "Route 61 o Highway Music o Blues Highway", "Beardtooh Hwy", "Goint-to-the-Sun-Loop" en USA, Tierra de Fuego (Ushuaia) en Argentina, Canadá, muchos países europeos, además de Marruecos o Turquía ...

Disponibles las historias también en Podcast de Spotify. Las puedes encontrar como: "El Blog de Packocho". Así que a disfrutar.

30 de septiembre de 2015

INDIA - 2015


Hace años este viaje estaba proyectado. La idea inicial era realizar una motoruta en India. Todo comenzó en un conocido foro de motos. En un principio, surgió la posibilidad de recorrer Rajastán en una Royal Enfield. Recorrer la India en una Royal es como hacer la Ruta 66 en una Harley.

A principios de este año, se retomó la idea pero quedó un poco en el aire. Tan solo dos meses antes del viaje se confirmó. Se publicitó entre los amigos cercanos y se procedió, únicamente, a la compra de billetes de avión. Unas ideas previas de ruta, unos comentarios de gente que ya había estado y poco más.

Con lo puesto, una mochila apretada para poder llevar todo el equipaje encima de la moto y al aeropuerto. La primera escala en el aeropuerto Charles De Gaulle de París. Con poco más de una hora y a la carrera por la terminal porque la facturación del equipaje no estaba garantizada. Casi de un salto y con el olor a curry impregnado en el fuselaje, nos subimos al moderno avión que nos trasladaba a India.

Doce horas después del primer despegue, más las tres horas y media que hay que sumar por la diferencia horaria (un total de 15 aproximadamente) aterrizamos en el aeropuerto internacional Indira Gandi de New Delhi.

NAIWALA KAROL BAGH STREET
NEW DELHI:

La siguiente misión es salir del aeropuerto. Lo más fácil es coger el metro hasta New Delhi central. Antes hay que cambiar euros por rupias. El cambio medio es de un 1 € 70 rupias. Aunque dependiendo de las ciudades, el cambio puede oscilar entre 60 y 68. Por 100 rupias, en la máquina expendedora del metro te dan una ficha de plástico a modo de billete. En los tornos la muestras a la máquina y pasas. Después de un trayecto de unos 20 minutos llegas a la estación central. El tren, que se presagiaba de otro mundo, nos da una grata sorpresa. Aire acondicionado, moderno, rápido y limpio. Para salir, se introduce la ficha en el torno.

Salimos al exterior y la bofetada de calor es importante. Estamos a primeros de julio, época de verano monzónico. Una combinación de calor y humedad. Luce el sol de forma vaga pero contundente; ya que una calima lo impide de forma clara. No se sabe si es por la contaminación o porque es así.

Un poco perdidos en la calle, nos asaltan los taxistas. Volvemos al metro y buscamos un barrio periférico para alojarnos mediante “couchsurfing”. Esta segunda entrada es más real. Me explico. Hay dos filas para entrar. Una de hombres y otra de mujeres. Control de escáner de todo tipo de bolsos, mochilas y equipaje. Arco de seguridad y cacheo. El precio de 4 billetes es de 76 rupias en total.

Una vez en el exterior, por segunda vez. Nos damos cuenta que la periferia es algo diferente, y lógicamente, la impresión es peor. No acertamos a encontrar al generoso individuó que osó a invitarnos a su casa. Decidimos ir al barrio de Pahargang en “oto” (tuc tuc en Tailandia). Negociamos el precio y después de más 30 minutos nos damos cuenta que Nueva Delhi es bastante grande y el tráfico caótico. Ya somos capaces de ver las primeras vacas deambulando entre los coches y la gente. El tráfico se compone de infinidad de coches, tuc tuc, motos, peatones y vacas cruzándose de carril, cambios de sentido, etc. El sonido del claxon de todo vehículo es ensordecedor y continuo. Si hay un vehículo averiado o lleva la carga que sobresale los límites, no importa. Está debidamente señalizado con ramas o arbustos. La alocada conducción incluye cambios de sentido de trailers saltándose la mediana en medio de una autopista de peaje, esquivar una vaca o compartir tres carriles con cinco vehículos.

El barrio de Pahargang está bien situado junto a la estación central de ferrocarril. Hay gran variedad de hoteles. Buscamos uno con unos mínimos (limpieza, desayuno, aire acondicionado y wifi). El precio, un poco caro son 2.600 rupias la noche. El extra es la piscina en la terraza, donde hay un restaurante y cerveza fría.

El resto de la tarde lo dedicamos a comer y a inspeccionar la zona. En el hotel nos indican que nos pueden facilitar un alquiler de motos. Al día siguiente, nos ponemos en marcha y el contacto de las motos no llega. Decidimos ir a Naiwala Karol Bagh, una calle donde se concentran todos los negocios de alquiler y talleres de motos. Un taxi nos deja allí y comienza la peregrinación. Nos damos cuenta que los precios están pactados entre ellos. La idea de ir a la frontera del Tíbet para ver Leh y el valle de Ladakh comienza a desvanecerse. Tenemos 15 días y son muchos kilómetros. Dejar las motos en Leh y que las retornen en camión a Delhi encarece bastante el presupuesto. Hay que llevar el equipaje, garrafas con gasolina y un mecánico (al que hay que pagar alojamiento y manutención).

Sobre la marcha, intentamos buscar alternativas. Un tuc-tuc nos lleva al centro de Delhi. Insistimos que no queremos tiendas ni nada parecido. Nos lleva a una agencia turística autorizada por el gobierno. Exponemos nuestra idea y nos terminan de convencer. Nos venden un paquete a medida que nos seduce. Hacer trekking en el Himalaya en la zona de Cachemira y después visitar las principales ciudades del tercio norte de este poblado país. Accedemos por un precio razonable a las ventajas de facilitarnos el alojamiento, los billetes y los traslados.

Desde el primer momento, nos ponen un taxi a nuestra disposición. Cambiamos de hotel (más barato pero con las mismas comodidades). El simpático y pequeño taxista nos lleva a un restaurante local donde la comida es realmente buena, aunque el precio un poco alto. Somos conscientes de nuestra condición de turistas. Por la tarde, recorrido turístico por la capital. Intentamos acceder al templo del Loto pero grandes colas de espera, lo impiden.


LOTO TEMPLE

El templo de Loto es un moderno centro de adoración Bahá’i con forma de flor visitado por millones de turistas de todo credo.

DELHI GATE
Al no poder entrar, la alternativa es ir a Delhi Gate (Puerta de la India). Es un arco del triunfo similar al parisino situado en Rajpath. Como es domingo, se concentran miles de paseantes por los parques de alrededor.

Otras cosas a tener en cuenta. Quien quiera comprar una tarjeta telefónica para operar teóricamente sin problemas, deberá aportar dos fotografías tamaño carnet, rellenar varios impresos, pasaporte y facilitar los datos del hotel donde se está alojado. Después de 15 días, las tarjetas de una reconocida compañía internacional no pudieron ser activadas. Hay que decir que hay pocas redes wifi por las ciudades. Normalmente, se pueden encontrar en los hoteles.

En los cajeros automáticos, en minúsculos cubículos, suele haber aire acondicionado a máxima potencia y un vigilante.

En lo que respecta a las comidas, básicamente, todo pica. Lo mismo da comer pollo que un plátano. Incluso hasta los pistachos pican. Con el tiempo se aprende y se sabe que es lo que no pica. Casi todas las comidas están basadas en el pollo y el arroz. Cabe destacar los siguientes platos, aptos para turistas:

Jeera Rice y Saffran Rice: Arroz que no pica. Solución de comida alternativa para evitar las diarreas por el exceso de picante. Después de una semana comiendo picante, los intestinos y los estómagos se resienten.

Palak Paneer: Una salsa verde (espinacas con queso fundido) que se come con pan de pita (de queso, cebolla o ajo). Tampoco pica.

Veggie Pakora: Especie de croquetas vegetales rebozadas. No pica.

La venta de cervezas, solo en determinados restaurantes. El tamaño estándar (muy común en zonas de Asia) es de 660 cl.

SRINAGAR - DAL LAKE

SRINAGAR:

Al día siguiente y continuando con el nuevo plan, toca volar a Srinagar. En poco más de una hora de vuelo, llegamos a Srinagar, capital de Jammu – Cachemira. Nada más salir del pequeño aeropuerto, un simpático policía nos acompaña hasta el coche que nos recoge y sibilinamente nos pide dinero. La ciudad está fuertemente militarizada. Existen multitud de controles militares y soldados armados apostados en todas las calles y cruces. Es una zona en conflicto donde no suele haber turismo extranjero. Se necesita un permiso especial para estar en la zona. En las páginas web de información turística no suelen recomendar visitar estas latitudes.

La gran atracción de Srinagar es el Dal Lake, rodeado de montañas en las primeras estribaciones del Himalaya. Cruzamos el lago en unas pequeñas embarcaciones de remo hasta unas casas flotantes (houseboat) a modo de hoteles.

Por la tarde, toca inspeccionar la parte antigua de esta ciudad, conocida como Old City. Aquí ya poca gente habla inglés. Normalmente, los conductores de “oto” y taxistas dicen a todo que sí. Una vez que se dan cuenta que tienen el “negocio”  en sus manos, llaman a alguien próximo que hable inglés para que les traduzca el trato que acaban de cerrar.

Después de muchas complicaciones, llegamos a la Old City y allí nos damos cuenta que estamos en una ciudad donde hay poco de India. Nos llegamos a preguntar si estamos en Pakistán. Es un viaje en el tiempo. Un retroceso a una ciudad musulmana, donde las mujeres visten con niqab y burkas de color negro y los hombres llevan su “pijama blanco” o gris con chaleco con sus largas y pobladas barbas. Es un lujo para los atrevidos turistas pasear por estas estrechas calles donde abundan las casas de ladrillo rojo. En sitios recónditos e inhóspitos se pueden ver pequeños y vetustos negocios. A los ojos de los lugareños, somos unos extraños turistas occidentales.

HOUSEBOAT IN DAL LAKE
Durante el paseo encontramos la mezquita Khanqah; que solo se puede ver desde fuera, ya que no se puede acceder. De regreso a la houseboat paramos en una céntrica calle que hace las veces de paseo marítimo. Allí, la gente pasea tranquilamente en familia.

Al día siguiente, visitamos el templo hindú Shankaracharya en el monte de Sulaiman. Para acceder hay que subir en coche, previo pago de 600 rupias y el correspondiente cacheo y registro de bolsos y mochilas. No se pueden llevar cámaras de fotos, prendas de vestir de cuero y teléfonos móviles, ya que están rigurosamente prohibidos por temas religiosos. El templo de Shankaracharya está dedicado al dios Shiva. Uno de los más famosos de los múltiples dioses de esta extraña religión. Después de una larga espera, en el interior del pequeño templo se venera a Shiva, se realizan donativos, se tocan las campanas y un sacerdote te impregna una sustancia rojiza en la frente.

Tuvimos la suerte de visitar este templo, lugar de peregrinación e ilusión de muchos hindúes, ya que solo se abre desde la mitad de junio hasta finales de agosto. Según nos dijeron, la nieve impide el acceso al monte fuera de estas fechas.

Muy interesante, visitar los mercados locales de Maharaja Market y Goni Khan Market. Un auténtico hervidero de gente, donde se entremezclan los puestos con coches, furgonetas y autobuses.

En la siguiente jornada toca viajar en coche hasta el corazón del Himalaya para realizar el trekking.

NARANAG - SIND RIVER VALLEY

NARANAG:

Después de casi dos horas en coche, llegamos a Naranag. Es una pequeña población del distrito de Ganderbal a unos 50 largos km. de Srinagar. Sirve de campamento base para ascender al Haramukh (5.142 metros) y al Gangabal Lake.

Naranag situado en un verde valle con el río Sind a sus pies, también tiene como atracción turística un antiguo templo dedicado al dios Shiva.

SHIVA TEMPLE
Por la tarde, un pequeño paseo de senderismo, sirve de aclimatación para la ascensión del día siguiente. Se pueden observar curiosas construcciones de troncos y tierra donde la gente de este pueblo habita con sus animales. Suelen trabajar tres meses al año (en verano) ya que la nieve suele impedir el normal desarrollo de actividades. Los niños –con las caras curtidas por la climatología- que se acercan no piden caramelos ni dinero, solo quieren bolígrafos.

El día principal de ascensión amanece ligeramente nublado. Acompañados de un guía y un mini caballo iniciamos la subida. Después de unas 3 horas hacemos cumbre en una planicie cubierta de niebla. Nos encontramos una construcción que gestionan unos gitanos donde venden té con leche caliente. Nos refugiamos en otra construcción que sirve para guardar animales. Comienza a llover y degustamos el energético menú que nos ha preparado la organización.

El menú -igual que en los dos días anteriores- consta de: 1 pequeño huevo duro, 1 pequeño muslo de pollo, 1 pequeña patata cocida y un mini sándwich seco de mantequilla. Para beber, agua que habíamos comprado antes de salir. Esperamos a que deje de llover y despeje la niebla. Dos horas después conseguimos ver las imponentes cumbres nevadas del majestuoso Himalaya.

HIMALAYA

Nos cruzamos con una patrulla militar y paran a darse un respiro. En ese momento encontramos la explicación a tanta suciedad en la montaña. Dejan un reguero de envoltorios y plásticos a su paso. Inmediatamente después comenzamos el descenso. En Naranag nos esperan y nos llevan de vuelta a Srinagar en coche.

Un nuevo día y regresamos a Delhi. Antes hay que sufrir el peregrinaje de registros y cacheos. En la entrada del aeropuerto, en la entrada al edificio de la terminal, en el registro de seguridad después de facturar. Identificar personalmente el equipaje antes de embarcarlo en el avión. Controles y cacheos también en la entrada a la sala de espera y a la entrada del avión. Otro vuelo de una hora y un coche nos espera.

JAIPUR - AMBER PALACE

JAIPUR:

Para salir de Delhi, que es un atasco permanente, se necesitan dos horas en coche. Después de 270 km y casi siete horas en un monovolumen, llegamos a Jaipur, la capital de Rajastán. Jaipur es la ciudad rosa. Por orden del gobierno indio en la época colonial, es obligatorio que todas las fachadas se pinten de color rosa como signo de hospitalidad. El símbolo de la ciudad es Hawa Mahal o Palacio de los vientos.

En Jaipur hay que visitar el Amber Palace o Palacio Ámbar. La entrada al palacio cuesta 200 RP. Este palacio está situado en una colina junto al fuerte y el Maotha Lake. El fuerte es zona militar y no se puede visitar.

Cerca del palacio y en los montes vecinos, se contempla la muralla de 22 km. que separa la “ciudad vieja”. Tiene un gran parecido a la gran muralla china.

En medio del Man Sagar Lake está el Jal Mahal o Palacio de Agua. No se puede visitar aunque es bonito contemplar desde la orilla. También por la noche.

JAL MAHAL
Otra de las curiosidades de Jaipur es el Observatorio de Jai Singh. El precio de la entrada son 200 RP. Posee una gran colección de relojes de sol y otros artefactos para medición del tiempo. Llama la atención un gran reloj que da la hora exacta (restando un desfase horario de 32 minutos).


MAHARAJA SAWAI MAN SINGH II MUSEUM
El Palacio de la ciudad (Maharaja Sawai Man Singh II Museum). La entrada son 400 RP. En su interior alberga un museo textil y de trajes y un taller de artesanía. A la salida del palacio, en una de sus puertas, podemos encontrar cantidad de monos (macacos) que están a la caza y captura de cualquier vianda para comer.


Junto al palacio de la ciudad, está el Palacio del Rey. Se puede visitar, previo pago de 2.500 RP. El rey actual tiene 16 años y vive, normalmente, en Londres.



Un dato a tener en cuenta para los que viajen en taxi. De Delhi a Jaipur cuesta 150 € por persona.

Destaca la suciedad y pobreza del extrarradio de las ciudades donde la gente se hacina junto a las carreteras.

TAJ MAHAL

AGRA:

Esta vez son 240 km y otras seis horas de coche. Agra (Uttar Pradesh) es la ciudad del mármol blanco tallado y contrasta que sea la ciudad visitada más sucia de la India. Agra es la ciudad que alberga una de las siete maravillas de la humanidad: el Taj Mahal. El Taj Mahal está junto al río Yamuna. Es un mausoleo musulmán dedicado a Arjumand Bano Begum, la esposa favorita del emperador Shah Jahan, muerta en el parto de su decimocuarta hija.

La entrada son 750 rupias (entrada más impuesto turístico). Incluye una botella de agua y unas pantuflas desechables. Antes de entrar, es obligatorio dejar linternas, bolígrafos, etc. ya que serán confiscadas en el control de seguridad.

AGRA FORT

La entrada al recinto se hace a pié, en camello o en tuc tuc eléctricos debido a la alta contaminación que está dañando la construcción.

Dentro de Agra y a pocos km del Taj Mahal está el fuerte. El precio también son 750 rupias, pero con la entrada del Taj Mahal se descuentan 500 RP del impuesto. No hay que olvidar llevar la entrada y enseñarla en la taquilla. El fuerte de paredes rojizas está compuesto de varias edificaciones y jardines.


TAJ MAHAL - MEHTAB BAGH GARDENS



Los jardines de Mehtab Bagh detrás del Taj Mahal se pueden visitar. La entrada son 100 RP. Es conveniente contratar un tuc tuc ya que está al otro lado de río Yamuna y hay que atravesar parte de la ciudad. Es curioso pasar debajo de un puente por donde circula el tren. De forma asombrosa todos los viandantes y vehículos se paran automáticamente al paso del tren para no sufrir una lluvia de excrementos procedentes de los servicios de tren.





Dentro de la ciudad de Agra, existe una terraza llamada “Mumtaz Café” en un hotel donde se puede contemplar  una vista panorámica y el atardecer tomando una cerveza. Está situado cerca de la puerta sur del Taj Mahal.

MUMTAZ CAFE TERRACE - AGRA OVERVIEW

En Agra, al igual que en otras ciudades, se pueden ver hombres canosos y “presumidos” se tiñen el pelo de rojo con henna. Esto produce un efecto un tanto extraño.

La estación de trenes de Agra es un submundo donde las familias tiradas en el suelo, dormitan y comen esperando su tren.

VARANASI - GANGES RIVER

VARANASI:

Llegamos tras 11 horas en tren y hacer 620 km. Nos venden el billete con la golosina de aire acondicionado y un compartimento en coche cama. La realidad es que es cierto que hay aire acondicionado pero el compartimento no es tal. El vagón se comparte completamente, en receptáculos de 6 literas y algunas separadas por cortinillas.

Varanasi (Uttar Pradesh) es la ciudad del río Ganges. Nosotros la conocemos como Benarés. Y para los hindúes, el río es el “Ganga”. Es la ciudad visitada donde el tráfico rodado es el más loco y caótico nunca visto. Después de conducir en algunos países diferentes, pensaba que en El Cairo y Bangkok lo había visto todo en este sentido, pero no. Faltaba Varanasi. Es raro que esta ciudad no haya dado todavía un campeón del mundo de rallys.

En el río Ganges conviven las cenizas de los muertos, los niños y jóvenes bañándose, las mujeres haciendo la colada, el baño refrescante de los bueyes o chavales pescando. En una de las orillas, paseando por los “ghat” podemos encontrar multitud de chamanes, sacerdotes, pedigüeños, mendigos y vendedores ambulantes. Al atardecer y al amanecer los habitantes de esta ciudad se bañan. Por las mañanas, es el tiempo en que las mujeres lavan la ropa y la ponen a secar en el suelo.

Es conveniente realizar un recorrido en una barca de remos para ver este inmenso río de color marrón. Es la mejor forma de aproximarse a las piras funerarias donde queman entre 200 y 300 muertos diariamente. Las familias de los muertos, allí mismo compran unos 60 kg. de madera. En una camilla hecha con bambú, sumergen al fallecido que está vestido con telas brillantes para darle su último baño sagrado y purificarlo. Luego lo depositan en el suelo para que el cuerpo se seque y van preparando la pira funeraria con fuego e incienso. Pasada una hora aproximadamente, proceden a quemar el cuerpo hasta que queda reducido a cenizas. Una vez consumido el fuego, tiran las cenizas al Ganges. De esta forma, los hindúes descansan para siempre, ya que el que no muere en Varanasi, deberá reencarnarse hasta conseguirlo.

También es imprescindible ver la puja en honor a la Madre Ganga. Es una ceremonia que se celebra todos los días al ponerse el sol. Posiblemente, la más importante y concurrida es en el ghat Dasaswamedh.

Los templos hindúes en Varanasi destacan por su atractivo espiritual. Kashi Vishwanath es uno de los templos más vistosos junto al río Ganges.

HINDU TEMPLE
Kal Bhairav es tal vez uno de los templos con más solera pintado de color naranja en tono “minio”. Para entrar en un templo, antes se debe comprar un collar de flores, una pulsera de hilo de colores, aceite para quemar y unos caramelitos de anís (140 RP). Una vez dentro y descalzado, se llevan las cosas compradas a una especie de altar en el centro y se entregan a un sacerdote. Después de la bendición. Se echa el aceite de quemar en una lámpara encendida. Un segundo sacerdote te coloca el collar de flores. Luego hay que dirigirse a un tercer sacerdote (los hay jóvenes de 15 de años y de varias edades). Estos individuos te echan una perorata repetitiva y te golpean con una especie de varillas de color negro y luego te dan dos collejas en la espalda. Para finalizar este ritual, te colocan la pulsera y te piden un donativo. Lo del donativo es algo que tristemente se repite de forma continuada. Una vez terminado esto, se dirige uno a otro pequeño altar y da tres vueltas alrededor del dios Shiva. Finalizadas las vueltas, se vuelve a dar otro donativo. Como íbamos en grupo, otro chamán, nos recita otra perorata al grupo. Nuevamente, golpeo de varillas y las collejas preceptivas. Para acabar, un último donativo.

Así visitamos varios templos de religión hindú donde te hacen beber agua de un pozo o agua de flores de un altar, etc. Se bebe con mucho reparo pero garantizan que no produce diarrea. Hicimos la prueba y sorpresa, nadie se puso enfermo.

Para refrescar los estómagos y amortiguar el efecto del agua bebida en los templos, decidimos tomar “yagar” (fonético). Es algo parecido a una mezcla de requesón y yogurt con azúcar que se toma en un cuenco de barro sin cocer de un solo uso.

GHAT DASASWAMEDH
Para los que quieran comprar, existe un mercadillo local interesante cerca de la zona de las piras funerarias junto al ghat Dasaswamedh. Venden botellas y cacharros para llevar agua sagrada del Ganges. Es un mercadillo donde se puede comprar todo mucho más barato que en otras ciudades.

Varanasi también es famoso por sus escuelas de yoga, donde los turistas acuden aprender. En esta ciudad para tomar una cerveza, preguntamos a un taxista y nos llevó a un lugar clandestino. Un piso medio deshabitado en el centro de la ciudad, donde un montón de hombres beben cerveza y se emborrachan sentados en cajas de cartón.

A la hora de salir a cenar y dar una vuelta, es conveniente conocer los horarios. Los hoteles cierran a las 22:00 horas. A partir de esta hora, no hay nadie por la calle, tan solo vacas y toros transeúntes o conductores de triciclos durmiendo encogidos en sus vehículos.

La estación de tren de Varanasi tiene una imagen mejor que la de Agra. La vuelta a Delhi fueron 14 horas para recorrer en tren casi 800 km. en un coche cama. Esta vez, el vagón compartido era de habitáculos con 8 literas.

NEW DELHI STREET

NEW DELHI:

Regreso a New Delhi. Después de toda la noche viajando, entumecidos salimos al sol radiante del exterior. Vuelta al hotel, comida en un buen restaurante y un paseo vespertino para ver la mezquita Jama Masjid, la más grande de New Delhi.

JAMA MASJID MOSQUE
Allí, junto a la mezquita Jama Masjid, se encuentra un bazar, tipo medina árabe. Es donde los musulmanes de Delhi realizan sus compras. Como es época de ramadán, en algunas tiendas de alimentos, se pueden ver personas hacinadas que comen gracias a la caridad preceptiva del Corán.

Ya por la noche, regreso al hotel y al día siguiente vuelta a Madrid. Escala en Roma, en el aeropuerto de Fuimicino. En total más de 15 horas de viaje.

A modo de conclusión. Si alguien busca encontrar el karma en India, dudo que lo haga. Podrá encontrar otras muchas cosas. Creo que es necesario conocer este país pero es posible que alguno tenga sentimientos contradictorios. No obstante, esto no deja de ser una opinión muy personal.

30 de enero de 2014

ALEMANIA - REGION de BADEN WURTEMBERG - 2014

HEIDELBERG

Un viaje barato. Compra de billetes en “low cost” y por 117 € ida y vuelta a Frankfurt. Tras dos horas y quince minutos de trayecto se aterriza en el aeropuerto. Allí nos recoge un familiar en coche y nos dirigimos a Speyer (Renania-Palatinado).

La región de Baden Wurtemberg es uno de los 16 estados federados de Alemania. Es el tercer estado en extensión y en población. El río Rhin es de lo más importante en cuanto a geografía se refiere, ya que conecta casi todas las poblaciones importantes. Pero no hay que olvidar que relativamente cerca está la Selva Negra o el Lago Constanza…

Pero también, tenemos muy cerca Francia con Estrasburgo.

El tiempo que nos acompaña es frío. Lo normal por ser la primera semana del año.

Otra de las cosas que llama la atención es la gran cantidad de turcos inmigrantes que viven en esta región.

Los alemanes son bastante respetuosos con los límites de velocidad. Tan solo en determinadas carreteras, autopistas; se puede ver cómo rebasan con creces las velocidades a las que estamos acostumbrados. Pero también hay que añadir que es normal ver carreteras de cuatro carriles o –incluso- un radar escondido en cubo de basura. En lo que se refiere a los precios. Es triste, pero muchas cosas están a la par, otras son más baratas. Los carburantes, en cambio, son unos céntimos más caros. 

Dentro del capítulo de las celebraciones, el fin de año alemán se celebra brindando cuando son las doce de la noche. Acto seguido, salen a la calle y poner petardos y tiran cohetes.

Otra curiosidad, ya se pudo ver en el metro de Berlín y es que en los centros comerciales dejan pasar perros. Algunos mantienen, todavía, las buenas costumbres ...


SPEYER
SPEYER:

Aquí se establece el campamento base para realizar las visitas por la zona. Speyer se encuentra a 100 km de Frankfurt. Speyer también es conocida como Spira (en francés). Esta pequeña ciudad alemana de unos 50.000 habitantes es una de las más antiguas de Alemania y fue fundada por los romanos. Es muy conocida por su catedral ortodoxa.

SPEYER DOM

El eje principal de esta ciudad es Maximilianstraβe (calle) que une el Speyer Dom (catedral) con la Altpoertel (Old Gate). Es peatonal. Aquí suelen venir los vecinos a pasear y ver tiendas.

El Speyer Dom es el edificio románico más grande de mundo que se conserva y pertenece a la época del Sacro Imperio Romano Germánico. Allí hay enterrados unos cuantos de sus reyes y emperadores.






ALTPOERTEL - SPEYER

La Altpoertel es la única de las 68 torres que se conservan. Entre los meses de abril a octubre se puede visitar esta torre con su reloj.

También, dado que es época navideña en Maximilianstraβe es donde se instalan los puestos navideños y es típico beber glühwein (vino caliente) o comer bocadillos de salchichas. Otro producto típico para comer es “brezel” esa rosca de pan que parece el logotipo de una conocida marca de coches japonesa. El brezel es para los alemanes como el “simit” para los turcos, pero sin sésamo.

Aparte del turismo, se pueden hacer otras actividades como ver el acuario junto al río Rhin. Este gran río, además, se puede recorrer en barcos turísticos.


GEDÄCHTNISKIRCHE - SPEYER






Speyer también cuenta con grandes iglesias católicas y protestantes. Otras iglesias que se pueden visitar son la protestante Gedächtniskirche o también otra muy cercana llamada Josephskirche, que es católica.

Aunque una de las mayores atracciones de Speyer es su Museo de la Técnica. El museo alberga aviones (comerciales, de combate, etc.) helicópteros, coches y otros cacharros muy interesantes como motos eléctricas de competición.

Hay que añadir que Speyer tiene un cementerio interesante de contemplar. Resulta extraño ver en algunas tumbas, árboles de navidad decorados. Se ve que hay gente para todo ...

JOSEPHSKIRCHE - SPEYER


MANNHEIM

MANNHEIM:

Situada a 27 km de Speyer, encontramos Mannheim. Una de las más importantes ciudades industriales de la región. Separada de la ciudad Ludwigshafen por el río Rhin; aunque el río Neckar también cobra su importancia junto a la ciudad de Mannheim. Como la mayoría de las ciudades alemanas, Mannheim también cuenta con una importante red de tranvías que circulan por sus cuadriculadas calles.

La plaza Paradeplatz es prácticamente un eje de comunicaciones de esta ciudad. Allí hay un edificio que preside la plaza y subiendo por un ascensor acristalado se accede a un pequeñísimo local de moda, de la noche alemana. Pasear tranquilamente por Kurpfalzstraβe y ver la zona comercial hasta llegar a la Mannheimer Wochenmarkt, una plaza donde se suele instalar un mercado. Justo aquí empieza el barrio turco.

SAP ARENA STADIUM. HOCKEY HIELO
Como curiosidad, se puede decir que en Mannheim se construyeron la primera bicicleta y el primer automóvil del mundo.

Para visitar, la Torre del Agua, el Teatro Nacional. También existe una calle comercial y peatonal.

Como actividad ver un partido de hockey hielo de la liga alemana. Pudimos ver un encuentro entre el Adler Mannheim contra Red Bull Munchen. Es increíble ver el SAP Arena Stadium lleno de teutones gritando y animando con tambores y cánticos a sus equipos vistiendo sus banderas y camisetas. Por cierto, ganó el equipo local 3 – 0.


KALSRUHE

KALSRUHE:

Otra ciudad que está a 50 km de Speyer. Por su historia, está catalogada como la capital de la justicia alemana por tener la sede del Tribunal Constitucional y el Tribunal Federal. Es importante, además, por su universidad y el mayor centro de investigación alemán. Otra curiosidad es que alberga la sede de la comunidad judía de la zona.

ST. STEPHEN - KALSRUHE

Otro punto de interés turístico es el Palacio o la pirámide de cristal que recuerda a la que está en la entrada del museo Louvre de París.

O la iglesia católica de St. Stephen, de construcción redonda, muy cerca del Staatliches Museum Für Naturkunde.

Cuidado al pasear que podemos ser atropellados por un tranvía. Al igual que Mannheim, resulta muy curioso ver en un mapa cómo se ha construido el centro de ambas ciudades.



HEIDELBERG

HEIDELBERG:

Esta ciudad caracterizada por su universidad, también es interesante por su castillo y casco antiguo muy paseable. El río Neckar le confiere un paisaje particular. Se encuentra a 34 km de Speyer.

También, como otras ciudades vecinas, tiene una calle muy comercial y peatonal. Comunica la plaza con el acceso al castillo. Aunque también se puede acceder a la zona alta de la ciudad a través de un pequeño funicular.

CASTILLO DE HEIDELBERG

El castillo, se puede visitar pagando una entrada de 6 €. Tiene unas magníficas vistas a la ciudad vieja desde la altura. Dentro del castillo tiene como curiosidades un museo de farmacia antigua. Además de unos impresionantes y gigantes toneles de vino con capacidad para 222.000 litros el más grande de ellos.

La plaza del mercado para tomar café en verano o el Weihnachtsmarkt (mercado navideño) en invierno.

En cuanto a las iglesias la del Holy Spirit en la zona vieja, de camino al castillo. En la actualidad, se utiliza por católicos y protestantes.


NEUSTADT

NEUSTADT:

Pequeño pueblo, casi de cuento. Productor de vino, situado a 25 km de Speyer. Es un pueblito que merece la pena recorrer y que requiere no mucho tiempo. Sus bonitas y estrechas calles hacen que se tenga un distraído recorrido admirando las casas con sus estructuras de madera.

EBERBACH:

Otro pequeño pueblo que visitamos por la noche es Eberbach; que se encuentra a 33 km de Heidelberg. Esta localidad es famosa por estar en altura (aunque no mucha) y ser el alojamiento para personas con problemas respiratorios. Es muy famoso su monasterio cisterciense. Al ser de noche cerrada y con niebla no pudimos ver mucho. Queda pendiente su visita a la luz del día y así poder contemplar sus construcciones o el río Neckar.


Como se puede apreciar, muchas ciudades interesantes de la zona se encuentran a unas distancias relativamente cortas. Otros lugares para visitar: la otra ciudad importante: Stuttgart y también, para ver carreras el famoso circuito de Hockemheim.

Después de una semana recorriendo todas estas ciudades, toca regresar a casa. Desde Frankfurt, otras dos horas y cuarto de vuelo nos devuelven a la realidad. Esto no quita que estemos pensando en el siguiente destino, incluso antes de aterrizar en Barajas. Nos vemos en la próxima.

11 de octubre de 2013

THAILANDIA – 2013

PHRA BOROM MAHA RATCHA WANG -  GRAND PALACE

Mes de septiembre. Los destinos pensados en un principio, se antojan demasiado caros. Así que buscando por internet y a un precio más que asequible, encontramos una combinación de vuelo y hotel que se adapta a los bolsillos más exigentes.

El vuelo es combinado y hay que hacer escala en Amsterdam (Holanda). Al primer vuelo de dos horas hay que sumar una escala de dos horas más en el aeropuerto de Schiphol. Aún así, es la opción más rápida. Después, otro vuelo de de 11 horas nos traslada hasta el moderno aeropuerto de Suvanarbhumi en Bangkok. Es el momento de adelantar 5 horas en nuestros relojes. Antes de subir al Boeing 777-300 con un sofisticado escaner vuelven a mirar si llevas objetos peligrosos. En la entrada a Tailandia, el policía que te sella el pasaporte, te hace una foto que luego comprobarán a la salida. Se suele formar una gran cola esperando este trámite.

Con el temor de ser temporada de monzones, salimos al exterior y vemos un día nublado pero caluroso. Va a ser la tónica habitual. No obstante, el calor húmedo no dejará de acompañarnos nunca. Estamos en la tercera semana de septiembre.

Dado que el viaje no está programado para visitar la jungla y por la premura de tiempo con el que se preparó, no fuimos vacunados previamente. Quien quiera adentrarse en los pueblos del norte y salir de la gran ciudad, si debe hacerlo. Aún así, no faltaron pulseras antimosquitos, spray y enchufe de pastillas para el hotel.

La moneda oficial es el Baht. En esa época el cambio aproximado es de 40 THB = 1 €. Además, casi casi todo es más barato que en España. Por tanto, se pueden hacer unas bonitas y baratas vacaciones.

El idioma. Es el tailandés o siamés. Tiene una grafía muy compleja y diferente a la occidental que todos conocemos.

La mayoría de los tailandeses que puedes encontrar por las calles de Bangkok son gente amable pero a la vez un poco cotillas y pesados. Casi todos preguntan lo mismo: ¿De dónde eres? ¿Cuánto tiempo vas a estar aquí? Después de las preguntas vienen las sugerencias: tienes que ir a ver el Gran Buda, ver esto o lo otro. Y da igual que les contestes que ya lo has visto, porque seguirán insistiendo en que vayas a verlo.

BANGKOK

La comida. Generalmente, todos desayunan, comen, meriendan y cenan en la calle. Existen millones de puestos de comida donde se puede encontrar Phad Thai (todas las combinaciones posibles de estos típicos tallarines o noodles), sopas, arroz y otra suerte de fritos (salchichas, pollo, etc). También, es absolutamente normal encontrar saltamontes fritos, gusanos, larvas o escorpiones. Todas estas comidas y bebidas, combinadas no pasan de 100 THB, o lo que es lo mismo: 2,5 euros. Esto da una idea de lo barato que es comer aquí. Otra opción algo más cara es ir a un restaurante, donde supuestamente, encontraremos algo más de variedad e higiene, además de asientos. Pero una comida para dos personas, es raro que pase de unos 300 BHT (8 euros al cambio). La comida de estilo hindú también es habitual. Y cómo no, también están las archiconocidas hamburgueserías norteamericanas.

Las cervezas. La más famosa es Shingha pero Chang, Tiger y Leo también son muy conocidas. Las venden en varios formatos pero los más habituales son las botellas de 33 cl. y las de 640 cl. Son cervezas suaves y de sabor agradable. Con el calor que hace y con la desconfianza de beber agua o bebidas con hielo de dudosa procedencia, es una de las mejores opciones. En casi todos los sitios se pueden encontrar bastante frías.

Internet y comunicaciones. Casi todos los restaurantes y hoteles de Bangkok tienen Wifi gratis, pero suele ir asociado a realizar consumiciones, ya que es cuando te facilitan la clave de acceso.

El turismo. En Tailandia es muy normal encontrar jóvenes deseosos de aventura a buen precio. Se ven, con frecuencia, pequeños grupos de chicos y chicas cargados con sus mochilas recorriendo las calles más típicas de la capital. Pero existe otro apartado que es el de hombres occidentales de edades superiores a los 55 años que viajan solos. Es posible que estén buscando su karma o quizás estén buscando a Wally.

En determinadas zonas de Bangkok u otras ciudades turísticas se pueden encontrar travestis que hacen su negocio vendiendo imagen o cuerpos.

Los masajes. Es increíble la cantidad de oferta que existe por las calles de las ciudades turísticas. Por 120 THB o lo que es lo mismo: 3 € puedes recibir un masaje tailandés de 30 minutos en todo el cuerpo, facial o un masaje de pies. Y por poco más, con aceites o hierbas. También, se pueden hacer fish-spa (se meten las piernas en una pecera de cristal donde pececillos comen todo el material sobrante de la piel).

Por las calles, además de tailandeses, turistas y travestis; se pueden encontrar multitud de perros y gatos que duermen a sus anchas a todas horas.

TUK TUK
El transporte. En Tailandia se conduce al modo británico, por la izquierda y el volante de los coches está en el lado derecho. El transporte típico por excelencia es el Tuk-Tuk. El Tuk-Tuk es un motocarro de tres ruedas apto para llevar dos pasajeros o más (los que quepan en la parte de atrás). En este pequeño taxi se negocia el precio previamente. Después de haberlo utilizado a diario, se aprende que hay que regatear y que tienen estandarizados unos precios base de los cuales no van a bajar. El precio también puede variar si tienen matrícula amarilla (para turistas) o blanca. Estos últimos algo más baratos.

Aparte de los rápidos Tuk-Tuk, existen taxis de color rosa que son conocidos como: Taxi-meter (evidentemente tienen taxímetro). Hay otros taxis de color verde y amarillo. Tampoco hay que olvidarse de las motos que son conducidas por individuos con un chaleco naranja que llevan al pasajero donde es requerido. Está claro, que lo de llevar cinturón de seguridad o casco, no es obligatorio y además la policía no suele meterse en esos temas.

Hay metro y tren. En Bangkok, tienen además el skytrain, que circula por lo alto de escalextrix que surcan la ciudad.

Policías y militares. Creo que todavía tienen la herencia de la II Guerra Mundial. Digo esto porque todos, absolutamente todos, llevan camisas y chaquetillas bastante ajustadas. Podemos ver, policía turística; aunque no parece que sea necesaria. La sensación de seguridad es bastante grande.

BANGKOK

PHRA BOROM MAHA RATCHA WANG -  GRAND PALACE

Una vez que nos bajamos del avión en el aeropuerto de Suvanarbhumi, hay que hacer un control de pasaportes donde te hacen una fotografía. Después recoges las maletas y la mejor opción es coger el skytrain hasta la estación de Pha Tai. 45 THB el trayecto (una ficha de plástico). Una vez allí, contactamos con un Tuk-Tuk que nos lleva hasta el hotel.

El hotel deja mucho que desear; no tiene nada que ver con las fotos que vimos en internet. Una minúscula habitación con un potente aire acondicionado. El minúsculo baño con un retrete y una ducha de agua caliente. El lavabo fuera del baño. Una vez instalados, decidimos hacer una primera inspección y así conocer mejor la zona más monumental. Bangkok es una gran capital con más de 8 millones de habitantes distribuidos en una ciudad bastante plana. Y puede resumirse en dos grandes áreas diferenciadas: la zona moderna de rascacielos y centros comerciales y la zona del Gran Palacio y templos. Bangkok está surcada por el río Chao Phraya. Un gran río de color marrón.

La estancia en Tailandia estaba prevista para una semana y había que organizarse bien para ver lo más posible. De este modo, quedan 3 días para ver Bangkok y otros tres para hacer tres excursiones cercanas de un día de duración cada una.


PHA BOROM MAHA RATCHA WANG
Pha Borom Maha Ratcha Wang - Gran Palacio. Pagando 500 THB y de 8:30 a 15:30 horas, se puede acceder a este conjunto de edificios y templos. Es famoso su buda de color esmeralda, aunque tiene otros budas que se intercambian, así como sus ropajes. Los 500 THB dan derecho a tres visitas (3 entradas). La principal para ver los templos y el palacio. La segunda para el museo de los trajes de la reina. Y la tercera, el Pabellón Regalia. un pequeño museo de monedas y joyas reales. Es obligatorio llevar pantalón largo y camiseta con mangas. Junto al Gran Palacio se encuentra el Sanam Luang Park.


WAT  INTHARAWIHAN

WAT PHO
Wat Intharawihan o Gran Buda. La entrada es gratuita y está abierto de 8 a 18 horas. Tiene un gran buda dorado de pie de más de 32 metros de altura. El templo tardó más de 60 años en construirse. Existe otro buda que se caracteriza por su peso el Wat Traimit que son 5,5 toneladas de oro macizo.

Wat Pho, Buda Reclinado. La entrada son 100 THB con derecho a una botella de agua fría. Abierto de 8:30 a 18:30 horas. En este conjunto palaciego, llama la atención que dentro de uno de los templos hay un grandísimo buda tumbado. La gente se preguntará cómo lo han metido. Es una figura que mide más de 43 metros de longitud. En la actualidad, el primer ministro suele acudir a rezar, por lo que es posible que esté cerrado en ese momento.

Wat Saket, Golden Mountain. Enclavada en el centro de la ciudad, hay una pequeña montaña que alberga un templo budista. Después de pagar 20 THB de entrada, se suben unas escaleras que van rodeando la montaña y van dando una bonita panorámica de Bangkok. En lo alto, el templo budista junto a varios gong y las típicas campanas budistas que parecen cencerros gigantes.

Wat Arun o Templo del Amanecer. Junto al río Chao Praya, pero al otro lado. Destaca por su torre-pirámide parecidas a las que se pueden ver en Ayutthaya.

Khao San Road. La zona mochilera por excelencia. Llena de pequeños puestos donde se come phad thai o se compran ropa o souvenirs. Multitud de restaurantes donde se saborean los platos típicos tailandeses, música en directo o vendedores ambulantes de insectos de insectos fritos. Es frecuente ser acosado, por las noches, por mujeres haciendo croar ranas de madera vendiendo pulseras. Masajes a pie de calle, música, helados en coco, batidos, etc. Cualquier cosa es buena.

KHAO SAN ROAD
Si vamos caminando por las calles y nos fijamos en las fachadas de las casas, podemos ver auténticas marañas de cables colgando de postes y paredes.

YAOWARAT - CHINATOWN
Yaowarat, el barrio chino (Chinatown). Para los que han visto barrios chinos en otros países es un poco decepcionante. No quiero decir que no sea interesante ver este conjunto de calles al anochecer y ver todo tipo de carteles luminosos con letras chinas o multitud de puestos callejeros. Pero creo que no es de los mejores, aunque quizás, quien no haya visto uno, no dejará de sorprenderse. Se recomienda comer pescados frescos a muy buen precio en los puestos callejeros.







CHATUCHAK MARKET

Mercado de Chatuchak. Es el gran mercado que abre los fines de semana. Para ir es necesario coger el tren-metro desde las estaciones de Siam o National Stadium hasta Mo Chit. El ticket (como una tarjeta de crédito) de este metro son 42 THB. Es un mercado bastante grande, basado en varias calles principales y otras más pequeñas que hacen un gran entramado. Es necesario estar varias horas para poder visitar lo más posible. Se puede encontrar casi de todo y a muy buen precio. En las callejuelas existen auténticas boutiques distinguidas por sus productos y con exquisita decoración.

Thewet Fresh Market, Mercado fresco Thewet. Desde Khao San Road, se puede dar un paseo para llegar hasta él. De camino está el Wat Intharawihan (el gran buda que todos recomiendan que veas de forma repetitiva). En este mercado podemos encontrar cosas más auténticas que comen los tailandeses: pescados secos, peces vivos, huevos de colores…

Thanon Ratcha Dam Noen Market, mercado nocturno. Donde venden ropa, zapatos nuevos y usados; teléfonos móviles, tablets, comida, pendientes, colgantes, leen las cartas de Tarot y un largo etc. Es curioso ver cómo en las calles adyacentes se junta la gente para dormir a la intemperie. Muy cerca está el parque Sanam Luang.

Casa de Jim Thomson. Conjunto de casas típicas de madera de teca trasladadas desde el centro de Tailanda. Ahora es un lugar turístico para visitar. Tiene incluso tiendas.

Cerca de la casa de Jim Thomson, está el centro comercial MBK Center. Aquí hay multitud de oferta de ropa de imitación y pequeños electrodomésticos. Muy cerca se encuentra el lujoso centro comercial Siam Paragon. Aquí están concentradas las grandes firmas de diseño mundial.


BANGKOK MODERNO

Otras opciones turísticas es visitar las terrazas de grandes rascacielos. Ofrecen copas a precio europeo para poder contemplar la ciudad (Vértigo, Scirocco).

Las excursiones. Debido al poco tiempo disponible, una semana para todo Tailandia, decidimos contratar las excursiones en una agencia local. Hay que decir que estas agencias funcionan bastante bien. Te recogen temprano en el hotel y te devuelven por la tarde, a última hora. Incluyen la comida y las entradas a los templos. En todo Tailandia existe una gran flota de furgonetas Toyota Commuter que hacen todos los traslados. El precio de estas excursiones es de 400 THB (aproximadamente) por persona y día. Esto quiere decir que por unos 10 €, te llevan, te traen, te dan de comer y las visitas incluidas. Un precio realmente bueno.

KANCHANABURI

KANCHANABURI - RIVER KWAI

Un día de excursión para intentar ver lo más significativo de esta región de Tailandia Central que reúne un montón de cosas interesantes.

DAMNOEN SADUAK



FLOATING MARKET - DAMNOEN SADUAK


DAMNOEN SADUAK
En Damnoen Saduak hay un mercado flotante o Floating market. Un bonito mercado que hay que recorrer en pequeñas embarcaciones de remo manejadas, mayoritariamente, por mujeres. Aquí se suele vender todo tipo de souvenirs para los turistas. Es muy recomendable recorrer en otra embarcación motorizada el resto del pueblo y ver cómo viven. Muy cerca hay una pequeña reserva de elefantes para turistas: Chang Puak Camp. Donde te dan una vuelta en elefante y puedes fotografiarte junto a uno joven. Y quien quiera ver un espectáculo con serpientes puede visitar el Baan Sukchoke Country Resort.

RIO KWAI

BRIDGE RIVER KWAI
Aquí se encuentra el famoso puente del río Kwai. Si, el mismo que dio origen a la conocida película: "El puente sobre el río Kwai". Se puede recorrer a pie o en un tren turístico. El pueblo junto al río, tiene un museo dedicado a la II Guerra Mundial, además de museos y cementerios de guerra.

Un tranquilo pueblo para pasear. También tiene su propio mercadillo.





TIGRES

TIGER TEMPLE
Enclavado dentro de la jungla existe el Wat Pa Luagta  Bua Yannasampanno - Tiger Monastery (templo budista de los tigres). Una reserva natural de tigres gestionada por monjes budistas. La entrada cuesta 600 THB y da derecho a fotografiarse junto a enormes tigres. No se puede llevar ropa de color naranja, rojo, amarillo o rosa. También, tienen una pequeña reserva con otros animales (vacas, jabalíes, osos, etc.). La gente suele preguntarse por qué los tigres están tan tranquilos y adormilados. Hay todo tipo de opiniones al respecto.

En este sentido y debido a distintas acusaciones de maltrato animal, en 2016 se realizó una inspección por parte de las autoridades tailandesas y se determinó retirar todos los animales del monasterio por lo que perdió la condición de atractivo turístico.


AYUTTHAYA

WAT PHRA SI SANPHET

WAT MAHA THAT

En la segunda excursión -una de las mejores que se pueden recomendar- toca ver Ayutthaya. Casi 2 horas de furgoneta llevan a este ciudad que fue la antigua capital de Siam. Aquí podemos encontrar el esplendor de lo que fue esta ciudad reflejado en sus imponentes templos: Wat Maha That con un buda incrustado en las raíces del árbol sagrado Po, Wat Thanon Si Sanphet, Kum Khun Phaan, el moderno Wat Phra Mongkhon Bophit o Wat Chaiwatthanaram, por citar solo algunos de los muchos que hay.

Los templos están localizados en dos áreas bien diferenciadas: en la isla y fuera de la isla.

Ayutthaya concentra entre sus calles bastantes templos de la época dorada y más boyante de esta antigua capital. Incluso cuenta con sus propios budas reclinados, como el de Wat Lokayasutha.

En Ayutthaya encontramos Tuk Tuk más sofisticados para recorrer sus calles. Otra posibilidad es pasear en elefante.

PATTAYA


PATTAYA
Y la tercera excursión a la playa más cercana de Bangkok y más famosa. A unos 120 km. en el golfo de Siam. Es conocida por su gran vida nocturna, sus travestis y gogós. Después de casi dos horas en una furgoneta, te dejan junto al paseo marítimo. Una patera, nos traslada hasta un barco que nos lleva hasta la pequeña isla de Kho Larn. De camino a la isla, la oferta turística se compone de vuelos en parapente de 2 a 3 minutos. Si, has leído bien, de 2 a 3 minutos por 500 THB. Inmersiones, snorkel, motos de agua u otras actividades acuáticas.






KHO LARN

KHO LARN ISLAND
Una isla montañosa de 4 km de largo por 2 de ancho. Con las playas de Tien Beach, Samae Beach, Naul Beach, Kearea Beach, Tawaen Beach, etc . Por 300 THB se puede alquilar una moto durante una hora. Tiempo más que suficiente para recorrer varias veces esta isla.

El agua de las playas está a una temperatura que invita a bañarse y disfrutar de un baño refrescante.







Terminada la estancia en Tailandia hay que organizar la vuelta a casa. Una de las mejores opciones es contratar un servicio de lanzadera al aeropuerto. Por 100 THB te llevan desde el hotel hasta el aeropuerto. Es una hora de trayecto y así se evitan las contrataciones de taxis, Tuk-Tuk, luego coger el skytrain, etc.

Después de los trámites aeroportuarios, el regreso supone otras 11 horas de vuelo hasta Amsterdam. En el avión aprovechamos para ver películas, etc. Dos horas de escala en el aeropuerto de Schiphol y otras dos horas a Madrid. Es bueno intentar no dormir en el avión y así preparar mejor los efectos del jet-lag.


AYUTTHAYA'S  BUDDHAS

En resumen, Tailandia es una buena opción de vacaciones. Buenos precios, cultura diferente. Eso sí, quien quiera verlo todo, debe preparar, al menos, 20 días de vacaciones para poder estar una semana más en las playas paradisiacas e islas del sur (Kho Phi Phi, Kho Phangan), Phuket…

Años después regresé a este interesante país del sudeste asiático e hice un vídeo, que dejo aquí