PACKOCHO

Motero, Rider, Biker, motoviajero o motoaventurero, un poco de todo. Estoy dando la vuelta al mundo por etapas. Después de cada viaje tengo que volver a casa, trabajar, ahorrar y esperar de nuevo a las vacaciones e iniciar un nuevo proyecto. Desde temprana edad comienza mi pasión por las motos. Que yo recuerde, tendría unos 6 años cuando les pedía a mis padres que me comprasen una Montesa Cota 25. Costaba 25.000 pesetas (150 €) de la época. Eran tiempos difíciles y no pudo ser ese sueño, por lo que tuve que esperar años para poder comprar una moto de segunda mano. Este blog no pretende sentar cátedra en ningún aspecto, ni de motos ni de viajes, ni nada parecido. Tan solo pretende contar unas pocas historias que le pasan o han pasado al que lo escribe.

He tenido la suerte de recorrer carreteras míticas en moto como: "Trollstigen" y "Atlantic Ocean Road" en Noruega, "Route 66", "US-1", Los Cayos y Florida y los National Parks de Utah y Arizona en Estados Unidos (USA), el "Vietcong" y la "Ruta Colonial 4" de Vietnam, llegar hasta "Norkdkapp" (Cabo Norte) atravesando un montón de países europeos. Además de, Costa Rica, Nicaragua, Cuba, Colombia, Córcega, Grecia, Portugal, Marruecos, la Ruta 40 en Argentina e incluso la Mae Hong Son Loop y Kho Larn en Thailandia.

Sobre 4 ruedas he podido disfrutar de la "Atlantic Ocean Road", Philip Island y el "Australian Desert" en Australia, "Route 61 o Highway Music o Blues Highway" en USA, Tierra de Fuego (Ushuaia) en Argentina, Canadá, muchos países europeos, Marruecos o Turquía ...

Disponibles las historias también en Podcast de Spotify. Las puedes encontrar como: "El Blog de Packocho". Así que a disfrutar.

25 de agosto de 2013

TURQUIA - COSTA del EGEO - 2012 - 2013

IZMIR - ESMIRNA

El título de este capítulo, bien podría ser “La costa del Imperio Romano en Asia Menor” por todos los restos de ciudades romanas que se conservan. Desde luego la envidia de toda Italia. Este es el resumen de mis visitas consecutivas a Turquía. La primera vez que estuve en Turquía fue en el año 2008 e irá en otro capítulo aparte. Esta vez no es un viaje programado con una agencia. Es un viaje totalmente independiente y por libre. A esto, hay que sumarle un plus de aventura ya que no se visitan ciudades típicas de circuito y que normalmente no están en los catálogos. El plan de viaje es visitar la zona próxima a las costas de Grecia y Chipre que es bañada por el mar Egeo. Es una zona de media montaña y monte bajo con amplios valles; donde los turcos aprovechan para hacer turismo local en sus playas. Se realiza en el mes de julio bajo un calor sofocante; lo cual no es muy recomendable. Quizás, a partir de la segunda semana de septiembre es más adecuado.

Después del anterior viaje, donde uno puede llegar a pensar que ya ha visto todo de este país, es impresionante poder seguir observando la riqueza arqueológica e histórica que guarda Turquía. Uno no deja de sorprenderse ya que Turquía goza de gran variedad de diferentes paisajes.

Dadas las latitudes de la zona visitada, se puede ver la influencia de Grecia en la música, gastronomía tradicional e incluso en la vestimenta de algunas mujeres de cierta edad. ¿O será al contrario, la influencia turca en los griegos? De hecho, existe la disputa de quien inventó el yogurt (una palabra turca, por cierto). ¿Quién fue antes el huevo o la gallina? Sin embargo, el paisaje es totalmente mediterráneo.

Hay que tener en cuenta la diferencia horaria. En Turquía es una hora más que en España. En esta época estival del año comienza a amanecer a las 5:00 horas. A partir del año 2015 se hace necesario obtener un visado electrónico para entrar en el país.

En el aspecto económico, el cambio del euro es aproximadamente de 2,2 liras turcas, llegando incluso a 2,5 (verano 2013). El precio de la gasolina es de 3,99 TL (liras turcas) pero en 6 meses ha subido a 4,63 y el gasoil estaba a 3,53. En verano de 2013 estaba a 5 TL. Es curioso ver que muchos coches funcionan con gas y el precio de este es de 2,03 TL. También, se pueden ver numerosos Renault 12 y Seat 131 y otros coches históricos en el parque móvil de la España de los 70’s, en buen estado de conservación y funcionando perfectamente. Hay que decir que la forma de conducir de los turcos es notablemente mejor que la existente en Marruecos o Egipto, por poner ejemplos. No obstante, no debe uno confiarse y hay que estar atento a las maniobras de los conductores o al estado de las carreteras. La forma de conducir es un tanto anárquica pero todo el mundo se respeta y no suele haber accidentes. Los adelantamientos o pasadas en el tráfico urbano suelen señalizarse con un toque de claxon. Existen autopistas de peaje y carreteras nacionales en buen estado, aunque las carreteras entre otras localidades de la red secundaria son como nuestras carreteras comarcales.

Kebap en Kemeralti

En cuanto a las comidas, los kebap no son como los conocemos en España. Aquí se cocinan o se asan de forma muy natural. Existen otros restaurantes más pequeños llamados “Çop Sis”; digamos que son una especie de “fast food”. También hay kofte, falafel o salma (hoja de parra con arroz especiado). En los postres, baklava o muchos otros (como un exquisito arroz con leche u otro hecho con pechuga de pollo).

Uno de los problemas que suele encontrarse el viajero es el de beber agua sin llegar a sufrir una molesta diarrea. Aquí no es problema, porque en todas partes se vende agua mineral. Incluso en las casas particulares, la población utiliza este tipo de agua envasada.

Visitando estas ciudades fuera de los circuitos turísticos se pueden ver costumbres y tradiciones que normalmente no llegan a verse en los clásicos viajes ofertados por agencias, donde pueden llegar a mostrar algunas tradiciones pero siempre de manera artificial a modo de teatrillo. Las bodas, peticiones de mano, la circuncisión de los niños, o la forma de decir que no mediante un gesto y un ruido con la boca, etc.

Sorprende, también, la hospitalidad de los turcos en esta zona. Normalmente, en público no muestran gestos de cariño pero si lo hacen en la intimidad de sus casas. Es curioso, que siempre besan, al saludarse, empezando por el lado izquierdo. Lo cual supone un pequeño problema de coordinación para nosotros, los españoles.

Otra de las costumbres más extendidas es la de dejar los zapatos en la entrada de las casas y andar por ellas descalzos. Normalmente, todas tienen un montón de alfombras. En el aspecto de la higiene y cuidado personal, llama la atención que los hombres turcos depilan sus axilas. Eso sí, muchos conservan ese típico mostacho que les caracteriza.

IZMIR - ESMIRNA:


Torre del Reloj - Saat Kulesi

Izmir o antigua Esmirna. La ciudad donde nació Homero. Al no existir vuelos directos a la ciudad de Izmir, normalmente hay que hacer escala en Múnich (Alemania). En el aeropuerto alemán, en el tiempo de tránsito, se puede disfrutar de las comodidades que ofrece: máquinas de café o té y prensa gratuitas. Cabinas para poder dormir (15 € la hora). El vuelo a Múnich son dos horas y cuarto desde España. La escala varía, entre una hora y dos horas y media. Y el vuelo a Izmir son otras dos horas. Total 7,5 horas desde que se sale de Madrid. El moderno aeropuerto de Izmir se llama Adnan Menderes.

Como en los dos vuelos dan de comer a la llegada a Izmir no es necesario buscar un sitio para hacerlo, por lo tanto, solo es cuestión de ir directamente al lugar de alojamiento.

La tarde es dedicada a realizar una primera inspección a la ciudad; la tercera más importante de Turquía. Después de Estambul y Ankara, la capital.


Izmir - Bahía
Visita al barrio de Hatay, cuya calle principal Inönü Caddesi que es totalmente comercial. Esta calle está inundada de tiendas y puestos callejeros. Desde su altura ya se puede contemplar el mar y la costa con una gran bahía que domina toda la ciudad. Desde allí nos dirigimos a tomar “”ayran”; una “espuma de yogur” en el lugar más típico llamado Simit Keyfi. Los jóvenes turcos beben ayran a todas horas y los mayores toman un té rojo llamado Çay. Es curioso ver que los turcos se pasan todo el día comiendo entre horas: tanto frutos secos como algunas hortalizas.

Los jueves en Hatay hay un mercadillo muy animado, donde se venden frutas, verduras y ropa, sobre todo. Llama la atención que en la zona de frutas, verduras y hortalizas tienes sombrillas del color del producto que venden, resaltando el colorido de estos.

El desayuno típico turco es a base de diferentes quesos, aceitunas, bollería típica, pan, tomate, pepino, huevos, aceitunas, café y té. Son digamos: pantagruélicos. Los turcos pueden llegar a desayunar dos veces de esta forma. El pan típico turco para el desayuno es una pequeña rosca de masa recubierta de sésamo llamado “simit”. Este pan sirve como aperitivo y se vende por las calles de forma ambulante, como también se venden mejillones rellenos de arroz con pimienta y un chorro de limón “midye”. Y según la época del año, se pueden encontrar ciruelas frescas con sal.

Decir que la comida típica turca está siempre acompañada de yogur, al que echan sobre cualquier alimento. Además, el picante con su variedad de guindillas y pimientas. También está presente más de lo que podamos imaginar.

Después, otro paseo por el barrio de Konak, donde se aloja un tranquilo pero concurrido paseo marítimo. Este barrio es la antesala del “gran bazar” de Izmir, en Kemeralti. Aquí lo normal es sentarse en una de las numerosas terrazas y cenar tranquilamente junto al mar. También, es costumbre tomar unas almendras frescas con sal, enfriadas con hielo que se venden de forma ambulante. Estas almendras se toman como los altramuces.

El monumento más característico de Konak es la Torre del Reloj (Saat Kulesi) y símbolo de la ciudad de Izmir, aunque la pequeñísima mezquita “Konak Yali Camii” que se encuentra junto a la torre del reloj, también tiene cierto encanto.

Pasaje Darío Moreno
Otra visita imprescindible es el barrio judío donde se encuentra el Asansör (ascensor) al final de la Pasaje Darío Moreno. Subir y bajar en este famoso ascensor es gratuito. Es casi obligado tomar una cerveza en la terraza de la planta superior; sobre todo en las agradables noches de verano.

La forma más rápida para desplazarse por Izmir, como en la mayoría de ciudades turcas, es en “taksi”. Estos típicos pequeños taxis amarillos tienen taxímetro por lo que no hay problema en el precio. Algunos de los nuevos taxis tienen un taxímetro que se encuentra en el espejo retrovisor central, con los números digitales sobreimpresionados en rojo. Pero lo más curioso es la marca: Tetas. Izmir, también, tiene una pequeña pero moderna red metro.

Se puede hacer una visita a uno de los últimos descubrimientos de la arqueología. Recientemente, se han encontrado restos arqueológicos del Ágora de Esmirna, construido por Alejandro Magno y reconstruido por Marco Aurelio, en el barrio de Namazgah.

Junto a Ágora se encuentra una de las entradas al mercado de Kemeralti, una especie de gran bazar. No es como el gran bazar de Estambul pero también goza de su propio encanto. Después de caminar por las callejuelas interiores y el calor asfixiante se hace necesario tomar un refresco sentado en una de las numerosas terrazas a la sombra.

Calle de Izmir
La siguiente opción es tomar un taxi y dirigirse a una de las animadas calles comerciales de un barrio Kibris Sehitleri y las calles adyacentes: Sokakda Hayat Var (la idea de este barrio es de “calles con su propia vida”). Son casas reformadas con un estilo alternativo e ideales para tomar copas. Observar el cambio de estatus social dentro de esta ciudad. Existe una “milla de oro” en el barrio de Kordon. Y junto a la playa numerosas terrazas pueblan la costa. Donde se puede cenar y tomar copas en un plan un poco más elegante.

Después de recorrer estas calles, se puede tomar un barco hasta otro barrio llamado Karşıyaka. La posibilidad más económica es comprar un bono de cinco viajes por 35 LT.


Konak Yali Camii
El trayecto para atravesar la bahía de Izmir tiene una corta duración, no más de 20 minutos. Tras el atraque del ferry podemos encontrar otro barrio con otra calle comercial. Un paseo y comida a base de auténtico kebap turco. Nada tiene que ver con el que nos encontramos en España. El problema son las bebidas alcohólicas (cerveza) ya que con la llegada del último gobierno; muchos sitios han dejado de servirlas por razones religiosas. Aunque en sitios muy turísticos se puede encontrar cerveza. Donde no es problema es en tiendas y supermercados.

Vuelta en el ferry hasta Konak, otro paseo para hacer la digestión y tomar en un lugar turístico postres típicos del país otomano. Otra de las estaciones del ferry se llama Pasaport.

Después de un descanso y siesta española, necesaria ya por cierto; nos dirigimos hasta Sahilevleri. Uno de los extremos de esta ciudad para ir a un lugar donde se puede cenar tranquilamente junto al mar y asistir a conciertos de música en directo que amenizan la velada (complejo Turkuaz). Un paseo y posibilidad de visitar un buque de guerra turco en el lado oeste de la bahía.

También, Izmir dispone de un pueblo exclusivo a modo de barrio residencial de la clase alta, situado a 20 minutos en coche, llamado Urla.

SÖKE:

Esta ciudad puede servir como campamento base para visitar otros lugares. Söke no tiene nada de encanto en particular aunque es la capital del algodón en la región de Aydin. Es una de las ciudades típicas turcas. A las afueras de Söke se encuentran muchos outlet, por que el que lleve la maleta vacía la puede llenar con ropa de muy buena calidad y a un bajo precio. El motivo es que existe una importante industrial textil.

Bafa Lake
Doganbey - Milli Park

Los miércoles es el día del mercado local. Allí se vende pescado, carne, frutas y hortalizas por los propios agricultores. Además, se venden pollos vivos e incluso tabaco picado a granel. También, son importantes las joyerías por la calidad del oro y el “relativo” bajo precio de éste.

Desde Söke hasta otras ciudades de sur, en la carretera se puede contemplar el impresionante lago salado de Bafa. Es recomendable hacer una parada para tomar algo junto a la orilla del lago o incluso comer anguilas. Otro buen plan puede ser cenar -en la orilla del mar- en el restaurante “Karina” en Doganbey. Allí se degustan pescados recién sacados del mar junto a la reserva natural Milli Park.


Magnesia Menderes

* Magnesia Menderes: Importantes restos arqueológicos romanos a unos 15 km de Söke. No son conocidos pero son muy interesantes. Según parece, existen bastantes hectáreas por descubrir pero parece que no les interesa. Va a ser que excavar debajo de una montaña requiere mucho trabajo e invertir mucho dinero.









Teatro - Mileto
Termas de Faustina - Mileto


* Mileto: A unos 30 km de Söke en la carretera de Didim nos encontramos con la ciudad griega que vio nacer a Tales. El famoso matemático que ideó el teorema que lleva su nombre. También son de allí los filósofos Anaxímedes y Anaximandro. Mileto es una de las más importantes ciudades Jonias de Asia Menor. Posee un impresionante teatro y las  Termas de Faustina, muy bien conservadas. Por 10 LT se puede visitar.




Templo de Atenea - Priene


* Priene: A unos 15 km de Söke en la localidad de Güllübaçe se encuentra otra ciudad jonia fuertemente amurallada llamada Priene. Junto a la montaña, de empinadas calles  conserva un pequeño pero bonito teatro. Pero son las columnas del Templo de Atenea las que más llegan a encandilar. Hay que decir que tanto en Mileto como Priene estaban junto al mar. 5 LT es el precio de la entrada.






* Selçuk donde se encuentran las magníficas ruinas de Éfeso – Éfesus en la carretera a Izmir. La casa de la Virgen María. Donde se supone que vivió y murió después de su exilio. Se comentará en otro capítulo de este blog.

* Afrodisias: El pequeño pueblo de Geyre. Se comentará en otro capítulo de este blog.

* Pamukkale en Denizli. En la carretera a Konya a unos 170 km. Se comentará en otro capítulo de este blog.

KUSADASI:

Kusadasi
Es una pequeña ciudad muy turística, llamada la “Ciudad de los pájaros” y parada obligatoria de los grandes cruceros de Egeo y del Mediterráneo. Tiene un paseo marítimo muy transitado. Una calle interior donde se concentran gran cantidad de bares y restaurantes que acogen a los extranjeros que hacen escala en sus cruceros. Además posee infinidad de tiendas para deleitar los bolsillos de los transeúntes.

Kusadasi tiene dos islotes que se pueden visitar de forma gratuita. También, se puede tomar un baño en la “playa de las mujeres” (Kadinlar denizi). Aunque su nombre así lo indica, en realidad, todo el mundo se puede bañar. Es una pequeña y estrecha playa con mucha afluencia de público y turistas tostados al sol.

Se puede tomar una cerveza o un cocktail en los numerosos restaurantes con música en directo. También, un helado típico y tradicional de una población conocida como “Maras”. Es muy recomendable cenar pescado fresco junto al mercado en una terraza.

GUZELCAMLI:

A la entrada de Guzelcamli; está la cueva de Zeus, según cuenta la leyenda. Una gran gruta llena de agua y fácil acceso. Donde algún atrevido llega incluso a bañarse. El agua está muy fría. Antes, en el camino se puede comprar un pan grande casero hecho a mano por mujeres en uno de los pequeños pueblos que hay en los márgenes de la carretera.

Zeus Magarasi


Una pequeña población costera cercana a Kusadasi. Principalmente de turismo local. La opción es pasar el día en un barco recorriendo la costa por unos 20 €. Se llega a un punto donde la costa turca y la griega prácticamente llegan a tocarse. El barco hace un recorrido por distintas playas sin acceso por tierra. La música, a base de pop turco actual suena de forma atronadora, animando el trayecto.






DIDIM:


Templo de Apolo

Zona playera tipo Costa del Sol. La atracción más importante es el Templo de Apolo con sus impresionantes columnas jónicas. La entrada 5 LT. Aquí se pueden ver los restos arqueológicos más célebres: Las Medusas.

Medusas en Didim

Uno de los principales entretenimientos de la gente es caminar por su animado paseo marítimo y visitar las tiendas (que cierran bastante tarde) o tomar un típico té turco.

La zona de playa más importante y turística es la llamada Altinkum. Los hoteles cobran por persona. Un hotel junto a la playa se paga a una media de 50 LT, con cena y desayuno incluidos. No es que tengan muchos lujos, pero cumplen su función.




BODRUM:


Bodrum
Esta ciudad es otro punto de atracción de turismo nacional playero. Halicarnaso en griego y donde nació Herodoto. Se asemeja a la Costa del Sol española, al igual que Didim. Numerosas tiendas de souvenirs, zapatos y ropa. Tiene un interesante mercado, donde se puede encontrar gran variedad de ropa de imitación que abre los martes. Por las calles, los niños ponen básculas para que la gente se pueda pesar y sacar algún dinero extra. Existe gran animación en el paseo marítimo, sobre todo por la noche. Y donde los hosteleros cambian las hamacas por mesas. Como hace mucho calor, la gente espera a la noche para pasear. El tráfico es complicado y sobre todo aparcar, ya que casi todas las calles están llenas de bolardos.

Una buena opción es cenar en el restaurante “Pera”, comida muy casera a buen precio. Muy cerca, en la calle adyacente, los restaurantes para comer pescado fresco que se puede elegir allí mismo el ejemplar a degustar y te lo cocinan al momento.

En la falda de una de las montañas de la bahía de Bodrum, visita al anfiteatro romano; que se encuentra en restauración. Otra visita turística es el Castillo de San Pedro.

Por las noches se puede bailar junto a los extranjeros en la exclusiva discoteca “Halikarnas” o en “Vittoria”. La alternativa es en un conjunto de calles donde todos los “garitos” ponen la misma música de forma sincronizada y donde los jóvenes bailan encima de los taburetes y mesas.

GUMBET:

Gumbet
A pocos minutos de Bodrum está Gumbet. La estación de autobuses se encuentra junto al mercado. Allí, se puede tomar un minibús por 3 LT, el trayecto, hasta esta pequeña población que acoge todo el turismo extranjero. La mayoría, son jóvenes anglosajones. Un paseo por la tarde denota que sus calles desiertas hacen de Gumbet sea la “Ibiza turca”. Jóvenes extranjeros achicharrados por el sol que duermen en la playa tras la fiesta a base alcohol y baile por las noches.





En resumen. Turquía: un país que no deja indiferente y muy sorprendente. Rebosante de historia donde combina muchas opciones turísticas y arqueológicas a buen precio.

Izmir - Esmirna

14 de mayo de 2013

SEOUL en 3 días- KOREA - 2012


Templo de Jogyesa
Aprovechando un viaje a Australia, hacemos escala en Seoul o lo que es lo mismo: transbordo en Sol (Seúl fonético en inglés). Allí pasamos casi tres días, suficientes para ver el “downtown” o “cityhall” de esta ciudad oriental. La ciudad de Seúl es relativamente plana aunque está rodeada de montes y está dividida en dos mitades, norte y sur, por el río Han.

Salimos de Madrid desde el aeropuerto en un avión Boeing 777 hasta el aeropuerto de Incheon de Korea del Sur. Este magnífico aeropuerto se encuentra en una isla muy cercana que conecta a través de un puente. Tras once horas y media de vuelo, aterrizamos en una fría noche de invierno. No estaba previsto, pero estábamos entre -4º temperatura de máxima y -14º de mínima. Los inviernos coreanos son muy fríos y estábamos en diciembre.

Una vez que tomamos tierra, hay que sumar a los relojes 8 horas con respecto a la hora española. Así que salimos a las 10:30 y llegamos a las 06:00 (hora local del día siguiente).

En el control de aduanas, aparte de mirarte el pasaporte, te hacen una foto y te escanean las huellas digitales. Después un autobús directo hasta el hotel. El autobús nº 6015 tras 50 minutos de recorrido.

La moneda oficial coreana es el Won. En el aeropuerto es donde hacen el cambio más favorable: 100 € = 136.000 won.

El billete de autobús costó 10.000 won por persona. El autobusero te cobra y deja el dinero a la vista en una urna de metacrilato y luego lo guarda en una caja metálica una vez que se pone en marcha y rumbo a su destino.

Los cafés y las infusiones son bastante caros. Se puede pagar unos 6.000 won por uno de ellos en cualquier sitio. Las comidas también son caras. En general, es un país bastante caro con un nivel de vida alto en esta occidentalizada ciudad.

Máscaras antigás en el metro de Seoul
Sin embargo, el billete de metro sencillo (un viaje) es más barato; 1.350 won. Pero si al terminar el trayecto, devuelves el billete, te devuelven 500 won, ya que es una tarjeta. El metro llama la atención ya que el andén se encuentra tapado totalmente por unas marquesinas que tan solo permiten la apertura de puertas cuando el tren está totalmente parado, así no hay opción a caer a las vías. También, hay disponibles máscaras de gas en las estaciones, lugares públicos o en las habitaciones de los hoteles. Parece que todavía existe cierta psicosis a la guerra con los vecinos del norte. Creen que por ponerse una máscara en la cabeza van a sobrevivir a un ataque químico-bacteriológico-radiológico. Por todas partes, hoteles, estaciones, centros comerciales están visibles linternas, para su uso en caso de emergencia. Todas las calles y estaciones de metro están señalizadas con baldosas con relieve para los ciegos.

En el tren emiten de forma continua videos de buen comportamiento dentro del metro y medidas de emergencia, en caso necesario. En el metro, lo que más llama la atención es el coreano que no está utilizando su Smartphone o teléfono móvil de ultimísima generación. Lo mismo pasa con los comerciantes y los viandantes. Casi todos están enganchados al teléfono multimedia de la marca nacional, jugando, viendo la televisión, mirando internet o utilizando distintas aplicaciones. Incluso pagan y pasan al metro o pagan un café con el aparato de moda. Por cierto, el precio de estos teléfonos es muy similar a los que tenemos en España. En casi todas partes y lugares públicos existe wifi gratis.

Ahora falta saber cuánto gana un coreano. Añadir que los coreanos son gente oriental pero muy occidentalizada. Casi todos los jóvenes llevan gafas de pasta cuadrada, muy de moda por estas tierras. Se puede observar que algunos las llevan sin cristales, usándolas puramente como suplemento estético.

Calle típica del Barrio de Gangnam

Por la calle y por el metro, se pueden ver a muchos viandantes que llevan mascarillas como los japoneses. Los niños llevan mascarillas decoradas para darle un toque infantil. Los coreanos son muy poco fumadores. Es extraño ver a alguien fumando y evidentemente, los que lo hacen, salen a la puerta de los edificios.


Un turista para desenvolverse en la ciudad piensa que utilizando el idioma inglés será suficiente; pero lo más seguro es que se lleve un chasco. Normalmente, en los hoteles se habla inglés, pero puedes encontrarte en la calle pensando en preguntar a algún jovencito coreano y es absolutamente normal que no sepa ningún idioma que no sea el suyo propio.

El primer día, intentamos sobrevivir al jet lag, así que un café mañanero, instalación en el hotel y salir a ver cosas. Durante casi 12 horas de vuelo, estás dormitando casi todas para intentar adaptarte al nuevo horario, pero es difícil.

Barrio de Gangnam
Después, cogimos el metro, en la línea 5 hasta el barrio de Gangnam (como el bailecito de moda). Este barrio es muy conocido por el mercado de Dongdaemun con venta de textil de calidad bastante discutible. Aquí se concentran varios centros comerciales, muy parecidos todos, donde se vende ropa y zapatos. La zona de los zapatos es más tradicional al estilo oriental. Pero en cualquier caso, la visita de este barrio te da una visión un tanto fea de esta ciudad.

Rey Sejong "El Grande"







Allí mismo, se puede comer en puestos callejeros, una típica salchicha rodeada de una masa de patata y otras cosas representativas de aquí, a un precio muy asequible. También, hay dulces calientes recién hechos que sientan muy bien.

Durante todo el día estuvo nevando, así que hubo que improvisar la compra de gorros y guantes, ya que no se contaba con una ola de frío de esta magnitud; cuando estás pensando en el verano austral.

Ya después de la frugal comida, tomamos otra vez el metro (estación de Gwanghwamun) para ir hasta una zona más agradable para la vista, donde se encuentra el palacio de Gyeongbokgung y pudimos ver el último cambio de guardia. Este palacio que se encuentra al final de la calle Sejong-daero, es el más antiguo de la dinastía Joseon. Además, hay que decir que los centros comerciales y determinadas actividades las cierran a las 4 y media de la tarde y a las 5 se hace de noche. Más que nada por planificar las rutas turísticas.


Palacio de Gyeongbokgung
Luego nos dirigimos al bonito barrio de Insa-dong que se encuentra a pocos minutos andando desde el palacio para dar una rápida vuelta ya que nevaba copiosamente. La calle principal es Insadong-Gil donde se pueden visitar tiendas de antigüedades, casas de té, restaurantes, etc.

Un chocolate caliente y vuelta al hotel, muy cansados y sobreviviendo al jet lag.

Torre de Seoul en Namsan Park
El segundo día decidimos por la opción que coger el metro hasta Gwanghwamun y realizar un recorrido en un autobús turístico que por 10.000 won, te permite subir y bajar varias veces y facilita la visita a los palacios y otros sitios de interés. Una de las paradas más interesantes es la del pueblo Hanok de Namsangol con las casas típicas tradicionales coreanas, además es gratuita.

Otra parada que permite tener una visión panorámica de la ciudad es la Torre de Seúl. Dicha torre se encuentra en un céntrico monte en el parque de Namsan y en lo alto hay restaurantes y cafeterías donde venden incluso churros para desayunar. Otros sitios para visitar son: memorial de guerra coreana, museo nacional, museo de folklore, el selecto barrio de Itaewon o el palacio presidencial de Cheongwadae.







Palacio de Changdeokgung
Otro trayecto más y parada en el palacio de Changdeokgung y su jardín secreto. Aprovechando dicha parada, decidimos ir a una zona de restaurantes típicos coreanos. El caso que buscando uno que tuviese buen aspecto resultó ser de comida japonesa. La verdad estuvo bien porque comimos caliente y a un precio más que asequible.

Pueblo Hanok de Nasamgol

Finalizamos el trayecto y un pequeño paseo por la calle hasta el barrio del mercado de Namdaemun. Este mercado se caracteriza porque aquí se pueden ver otras cosas típicas coreanas para comer. Todo al estilo oriental. Pescado seco, larvas, sopas de algas y otros bichos difíciles de identificar al ojo humano.

Mercado de Namdaemun
Restaurante típico koreano

Con mucho frío, de noche cerrada y hora de cenar coreana, las 6 de la tarde, en las cercanías del hotel encontramos una zona de restaurantes para nada turísticos y como no podíamos despedirnos de esta ciudad sin probar algo típicamente coreano, entramos en uno donde no hablaban otra cosa que no fuese su idioma. Así, con gestos, pedimos dos platos que acompañaron de abundantes cuencos llenos de salsas y otras guarniciones. Sentados en el suelo y descalzos, al modo lugareño disfrutamos de una comida de estilo casero. Pero lo que no fue casero fue el precio final, bastante caro para lo que esperábamos en un principio. Respecto a la comida coreana, hay que decir que es parecida a la comida china. Aunque ellos tienen como especialidad principal el “kimchi”; plato de acompañamiento básico (col fermentada) y la bebida más importante: el té verde.

Tapgol Park

Ujeonggung-ro Street y Jongno Tower

Para finalizar el último día en Corea, la mañana la pasamos en el barrio de Insa-dong; por lo tanto tomamos el metro. En Insa-dong se puede visitar el parque de Tapgol Park, la calle de Insa-dong Gil. Paseo por la calle Ujeonggung-ro y ver la torre acristalada de Jongno. Es visita obligatoria el tranquilo Templo budista de Jogyesa donde hay que reposar, observar las tradiciones, los imponentes Budas dorados y apreciar su colorido tanto interior como exterior. 

Templo budista de Jogyesa

El pabellón de la campana Bosingak, que cuando fuimos se encontraba cerrado. Como la mañana estaba muy fría, tan solo a -14º y el tiempo se agotaba, decidimos volver al hotel, coger el mismo autobús hasta el aeropuerto y rumbo a Australia.


Pabellón de la campana Bosingak


En resumen, yo no iría expresamente a Seúl ya que la sensación particular ha sido un poco decepcionante. Posiblemente condicionada por las bajas temperaturas invernales. Creo que existen otras ciudades del Extremo Oriente que presentan más opciones. Seguramente, el atractivo de este país se encuentre en la naturaleza y zonas rurales, pero queda por descubrir ...


Barrio de Insa-dong

22 de marzo de 2013

AUSTRALIA (IV) - MELBOURNE - 2013

MELBOURNE

MELBOURNE:

Un vuelo de apenas hora y media desde Sydney nos traslada hasta el aeropuerto de Tullamarine, uno de los dos aeropuertos de Melbourne, muy cerca del centro de la ciudad. Allí también, alquilamos un coche para acometer otras pequeñas aventuras. Melbourne es la capital del estado de Victoria y tiempo atrás fue la capital de Australia, hasta que se instituyó Canberra como tal. Melbourne es una ciudad bastante grande y, posiblemente, la más “europeizada” de Australia.
EUREKA TOWER - CBD OF MELBOURNE

Tiene una gran extensión construida, grandes edificios, además de poseer una importante red de tranvías; a la postre, la más popular del país. Después de haber conducido por unas cuantas ciudades de Australia, puedo decir que Melbourne me ha parecido la más complicada y liosa para recorrer sus calles en coche. Y eso que no he hablado del tema del aparcamiento, ciertamente, algo complejo hasta que se le coge el truco. Hay que estar muy atentos a las señales que indican los horarios y los días en los que se puede aparcar gratis, o las distintas tarifas que aplican los parquímetros. Aunque la mejor opción para el centro de la ciudad es utilizar un parking público, no demasiado caro.

CITY CIRCLE TRAM nº 35

La actividad social de Melbourne gira en torno a la City (CBD) y al importante río Yarra que divide la ciudad. El centro de Melbourne es un rectángulo de calles donde se encuentran la mayoría de oficinas, restaurantes y bullicio en general. Toda esta zona se puede visitar gratuitamente con el tranvía nº 35 (City Circle Tram). Atentos porque el horario de funcionamiento es de 10:00 a 18:00 horas y hay que calcular la hora de regreso. La otra opción, es el autobús turístico (City Tourist Shuttle) que tiene un recorrido de una hora y media, aproximadamente.

FLINDERS STREET STATION


La calle más importante es Flinders street junto a la vieja estación de tren del mismo nombre. En la confluencia de Flinders con el puente del río Yarra, está la Federation Square. Una moderna plaza que da paso al barrio financiero. En el otro extremo del cruce se puede ver la catedral anglicana de St. Paul. Allí en pleno centro de modernos edificios, está uno de los rascacielos más altos: la Eureka Tower.

ST. PAUL CATHEDRAL






Dentro de la City está Chinatown con multitud de tiendas y restaurantes asiáticos de todo tipo. Uno de los barrios chinos más importantes por estas latitudes. Otro barrio temático es el Greek distric. Se comenta que Melbourne es la ciudad del mundo con más griegos fuera de Grecia. Otro punto distinto saliendo de la City es el barrio italiano, llamado Lygon Street en Carlton. Este barrio está a unos 15 minutos en coche desde el centro. Sus casas son bajas y las calles tranquilas muy aptas para disfrutar de un paseo.

LYGON STREET - CARLTON

Al otro lado de la City, está el Queen Victoria Market construido encima de un cementerio. Este mercado empezó a funcionar en 1878 y tal vez sea el más grande del hemisferio sur. Si algún souvenir se te ha olvidado comprar en Sydney, no hay problema, aquí puedes encontrar todo tipo de objetos de recuerdo. Pero no solo se pueden comprar recuerdos, también hay comida, ropa, zapatos, etc.




Las Docklands a continuación del río Yarra; un lugar remodelado y renovado con toques modernos. Se puede ver el imponente Stadium o hacer compras en el Harbour Town Shopping Centre. A las Docklands se puede llegar tanto en el tranvía nº 35 como en el autobús turístico.

YARRA RIVER


Hay varios puentes que cruzan el río Yarra. En uno de los márgenes y al otro lado de Flinders Station se puede pasear de forma muy agradable. Hay multitud de restaurantes de lujo pero siempre existe la opción económica para comer, como por ejemplo el Calatrava. Calatrava es un compendio de restaurantes étnicos junto al casino.

SHRINE REMEMBRANCE

Como no podía ser menos, Melbourne también tiene su jardín botánico y su zoo. Tampoco podía faltar el monumento que tienen la mayoría de pueblos y ciudades australianas a los combatientes de la WWI; el Shrine Remembrance.

Melbourne tiene importantes zonas verdes y parques. Una de ellas es Albert Park, que es donde se encuentra el circuito urbano de Fórmula 1. La mayoría de eventos deportivos y culturales que se celebran en Australia, pasan por esta ciudad.





ST KILDA BEACH


Como ciudad junto al mar, Melbourne tiene playas. Una de las más famosas es St. Kilda y su animado paseo marítimo. Muy cerca de Albert Park. Se puede recorrer una larga calle con tiendas y bares. Muy cerca hay otro pequeño parque de atracciones llamado Luna Park, como en Sydney. En St. Kilda es donde se puede ver a algunos españoles.
ST. KILDA




Paseando por el centro de Melbourne podemos encontrarnos con la biblioteca, el parlamento, etc. Otro punto turístico es el Old Melbourne Gaol, la prisión de Net Kelly; el bushranger (bandolero) más famoso de Australia. El Robin Hood o el Curro Jiménez de la tierra australiana.


GREAT OCEAN ROAD

GREAT OCEAN ROAD:

Es la famosa y mítica carretera costera que recorre Melbourne hasta Warrnambool. Se contruyó entre 1919 y 1932, por soldados retornados de la Primera Guerra Mundial (WWI). Nosotros desde el aeropuerto, donde alquilamos un coche hasta Warrnambool hicimos 400 km. Lógicamente con las paradas y desvíos para ver lo máximo posible, que es bastante. La Great Ocean Road es la carretera que circula por la costa bañada por el océano Antártico. Al ser una carretera combinada de costa y montaña se pueden ver muchas motos; porque en el resto de este extenso país escasean.

TWELVE APOSTLES - MARINE NATIONAL PARK

Recorrimos junto al mar las poblaciones de Geelong, Torquay, Anglesea, Lorne y Apollo Bay. Por el interior se continúa por el Great Otway National Park, donde se pueden ver koalas. Continuar hasta Glenaire donde se recupera la visión del océano para adentrarse otra vez por el interior hasta Princetown en la costa y llegar a los impresionantes Twelve Apostles (12 apóstoles) en Marine National Park. Aquí hay que recrearse y disfrutar de las vistas de las rocas y acantilados al atardecer. Luego continuar por Port Campbell hasta Peterborough y finalizar en Warrnambool.

TWELVE APOSTLES

Warrnambool es una población muy tranquila y relativamente grande en la zona. Uno de los recursos de la zona es la producción de leche de vaca. Y en estas latitudes, en los meses de invierno austral se pueden ver ballenas. En el atardecer del verano los que se acercan hasta la orilla de las playas son los delfines y no es extraño ver a los bañistas esperando a que aparezca. En Warrnambool uno de los mejores sitios para alojarse es el Blue Whale Motor Inn, un motel casi de lujo.

WARRNAMBOOL BEACH
Al día siguiente, terminamos de ver esta ciudad y regresamos hacia Melbourne por las carreteras del interior. Recorriendo las poblaciones de Terang, Camperdown. Visita al Lake de Colac junto al jardín botánico. Y como en la mayoría de parques de toda Australia, tienen habilitadas zonas para hacer barbacoas (eléctricas). Continuar el trayecto por Winchelsea, Un sitio interesante para comer es en el Waterfront del tranquilo Geelong, justo antes de Melbourne. Al final, el recorrido supone recorrer algo más de 600 km. con salida y llegada desde la capital de Victoria.


GREAT OTWAY NATIONAL PARK
PHILIP ISLAND:

Para terminar el periplo de Melbourne, conducimos nuevamente unos 160 km hasta Philip Island; donde se celebra el Gran Premio de Motociclismo. Es una localidad enclavada junto al mar. Llegar hasta Philip Island significa que no hay que perderse la Penguin Parade. Al finalizar el día, cientos de pequeños pingüinos se concentran en este punto para regresar a sus madrigueras después de pasar todo el día en el océano nadando en busca de su comida. La entrada al complejo de la Penguin Parade cuesta 22 $. Estos pingüinos son los más pequeños de su especie y son autóctonos de Australia. Realizar fotografías de estos pingüinos está absolutamente prohibido. Pero no solo se ven pingüinos, también se pueden ver wallabys, canguros y un montón de pájaros.

PENGUIN PARADE BEACH

Y hasta aquí hemos llegado por este recorrido por Australia. Espero escribir pronto de  la parte oeste, la barrera de Coral, Cairns, Perth y Tasmania. Y… ¿quién sabe si Nueva Zelanda?

MARINE NATIONAL PARK - VICTORIA

Años después regresé a este increíble país para recorrerlo de nuevo y esta vez hice un vídeo. Aquí está el link: